Protege tu salud: lo que realmente funciona para evitar contagios
Feb 04, 2026
Protegiéndonos de los gérmenes: lo que realmente funciona y lo que no
En tiempos recientes, hemos aprendido a ser más conscientes y proactivos para evitar infecciones causadas por microorganismos dañinos. Esto cobra especial relevancia durante épocas como el invierno, cuando enfermedades como resfriados comunes, COVID-19, influenza, virus sincitial respiratorio (VSR) y algunos virus digestivos, como el norovirus, tienden a aumentar. Sin embargo, surge la pregunta: ¿qué precauciones son realmente necesarias para mantenernos saludables? Es momento de evaluar qué prácticas son efectivas y cuáles podrían ser superfluas.
Cómo se transmiten los microorganismos
Conocer las vías de transmisión de los agentes infecciosos es fundamental para adoptar las medidas adecuadas.
- Virus respiratorios: Estos afectan las vías respiratorias superiores (nariz, boca, garganta) y también las inferiores (tráquea y pulmones). Se diseminan principalmente cuando una persona infectada tose, estornuda o habla, liberando gotículas o aerosoles que pueden inhalarse. También es posible la transmisión mediante contacto con superficies contaminadas y luego tocarse ojos, nariz o boca, aunque este riesgo es menor.
- Virus gastrointestinales: Infectan el sistema digestivo y se transmiten por vía fecal-oral, a través de partículas microscópicas presentes en heces o vómito que llegan a la boca o nariz. Esto puede suceder al tener contacto cercano con personas enfermas, compartir utensilios, consumir alimentos o bebidas contaminadas, o tocar superficies infectadas y luego tocarse la cara.
Estrategias comprobadas para proteger tu salud
Para minimizar la posibilidad de contagio, estas acciones han demostrado ser las más efectivas:
- Lavado de manos frecuente y correcto: Es fundamental lavarse las manos después de saludar, al llegar a casa, antes de preparar o consumir alimentos, tomar medicamentos, o tocarse la cara. Se recomienda usar agua y jabón durante al menos 20 segundos para asegurar la eliminación efectiva de virus. En particular, los virus gastrointestinales muestran mayor resistencia, por lo que el lavado debe ser exhaustivo.
- Uso adecuado de mascarillas: Las mascarillas tipo N95 o KN95 son eficaces para filtrar partículas virales que ingresan por nariz y boca. Se recomienda usarlas en espacios cerrados y concurridos, como transporte público o eventos masivos, especialmente si se pertenece a grupos con mayor riesgo de complicaciones.
- Vacunación al día: Contar con las vacunas recomendadas contra COVID-19, VSR (para adultos mayores de 60 años) e influenza es clave para prevenir formas graves de estas enfermedades. Mantener los esquemas completos y aplicar refuerzos cuando corresponda fortalece la protección.
- Cuidado con personas enfermas en el hogar: Es importante evitar el contacto cercano con familiares que tengan síntomas respiratorios o digestivos. El uso de mascarillas y guantes desechables para la limpieza es recomendable. Además, se deben desinfectar las superficies con productos adecuados: alcohol isopropílico al 70 % para virus respiratorios y desinfectantes con cloro o amonios cuaternarios para virus gastrointestinales. Nunca mezclar productos para evitar vapores tóxicos o daños en superficies delicadas.
Prácticas con poco o nulo beneficio para prevenir contagios
Algunas medidas populares no cuentan con respaldo científico para evitar infecciones, aunque pueden contribuir a la limpieza general o brindar tranquilidad:
- Quitarse los zapatos al entrar: Aunque ayuda a mantener limpio el hogar, no previene la transmisión viral.
- Lavar compras o paquetes: Aunque en laboratorios se observa que los virus pueden sobrevivir en superficies varios días, en condiciones reales el riesgo de contagio por estos objetos es muy bajo. Basta con lavarse las manos tras manipularlos.
- Limpiar el teléfono móvil constantemente: Aunque es un objeto de uso frecuente, la probabilidad de enfermarse por esta vía es mínima.
- Cambiarse la ropa al llegar a casa: No existe evidencia significativa que indique que la ropa usada en la calle transmita virus respiratorios o gastrointestinales.
- Usar guantes para manejar cajeros automáticos o bombas de gasolina: No es necesario si se desinfectan las manos después o se lavan con agua y jabón, evitando tocarse la cara.
Fortalecer el sistema inmunológico
Además de las medidas específicas para evitar contagios, mantener hábitos saludables favorece nuestras defensas naturales:
- Dormir entre 7 y 9 horas diarias.
- Seguir una alimentación balanceada y nutritiva.
- Limitar el consumo de alcohol.
- Evitar el tabaquismo.
- Mantenerse físicamente activo.
Estos hábitos preparan al organismo para responder eficazmente frente a cualquier agente infeccioso.
Reflexión final
Enfocarnos en las acciones que realmente aportan protección nos permite cuidar nuestra salud sin caer en prácticas innecesarias o que generen estrés. Si decides mantener algunos hábitos por tranquilidad, está bien, siempre que no provoquen ansiedad. Lo esencial es mantener la atención y actuar con responsabilidad para protegernos a nosotros mismos y a quienes nos rodean.
No tienes que hacerlo solo.
En los Programas Contivida te acompañamos a construir hábitos, tomar mejores decisiones y avanzar con confianza hacia una vida más plena.
Ver programas
Otros articulos relacionados
Lecturas recomendadas para seguir avanzando con información clara y útil.
