Lecciones de salud que la pandemia nos dejó
Feb 04, 2026

Más de cuatro años después del inicio de la pandemia, muchas personas están volviendo a sus rutinas previas al COVID-19. Sin embargo, no todos los hábitos anteriores son recomendables retomar sin cambios. La experiencia vivida durante este periodo dejó importantes enseñanzas sobre el cuidado de la salud que vale la pena conservar.
Cambios positivos en los hábitos cotidianos
Aunque la pandemia trajo consigo niveles elevados de estrés y ansiedad, también impulsó transformaciones en la manera de cuidar la salud, muchas de las cuales han sido beneficiosas. Incorporar estas prácticas puede representar una gran oportunidad para fortalecer nuestro bienestar.
1. Actividad física: Más allá del gimnasio tradicional
El cierre temporal de los gimnasios llevó a muchas personas a explorar nuevas formas de mantenerse activas. Surgieron rutinas en casa, clases virtuales y paseos al aire libre, lo que permitió descubrir modalidades de ejercicio que resultaron atractivas y accesibles.
Ejemplo: Tal vez encontraste que prefieres ejercitarte en casa, a tu propio ritmo y sin horarios estrictos. O quizá una clase en línea te motivó más que antes. Si decides volver al gimnasio, considera probar actividades diferentes como yoga, pilates o entrenamientos grupales, para mantener el interés y la variedad.
2. Alimentación balanceada: El valor de cocinar en casa
Aunque al inicio la comida a domicilio fue muy demandada, poco a poco muchas personas comenzaron a preparar más alimentos en casa, buscando opciones más saludables y económicas. Cocinar personalmente suele favorecer una dieta más nutritiva y equilibrada.
Consejo: Continúa con la práctica de hacer compras en línea o combinar estas con visitas al supermercado. Comprar a distancia ayuda a evitar compras impulsivas y puede inspirarte a experimentar con nuevas recetas que amplíen tu menú habitual.
3. Atención médica y seguimiento constante
Durante la pandemia, un número importante de adultos pospuso sus chequeos y consultas médicas regulares. Es fundamental retomar estas citas para mantener una atención preventiva adecuada, priorizando especialmente las que se encuentran más retrasadas.
Innovación: La telemedicina se popularizó y facilitó el acceso a servicios médicos desde casa. Esta modalidad es muy útil para consultas de seguimiento o problemas menores, aunque algunas revisiones requieren la presencia física, por lo que es recomendable combinar ambas opciones según lo que necesites.
4. Relaciones sociales: Priorizar la calidad
El distanciamiento social redujo las interacciones habituales, pero también permitió identificar cuáles son las relaciones más valiosas. Probablemente descubriste que prefieres encuentros más pequeños y significativos en lugar de grandes reuniones.
Sugerencia: Sigue utilizando plataformas digitales para mantener contacto frecuente con familiares y amigos. Las reuniones virtuales, como charlas informales o Shappy hours, pueden fortalecer los vínculos y complementar las interacciones presenciales.
Reflexión final
La pandemia fue un desafío que nos enseñó a valorar y cuidar mejor nuestra salud física, emocional y social. Incorporar estas lecciones en nuestra vida cotidiana puede contribuir a una mejor calidad de vida a largo plazo.
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