Tu hogar, tu refugio: comodidad y seguridad para esta nueva etapa
Feb 04, 2026

Después de años dedicados a criar hijos, llega una etapa para enfocarte en ti y en el espacio que habitas. Para muchas personas en sus 50s y 60s, el Snido vacío despierta sueños de viajes y momentos con los nietos, junto con el deseo de mudarse a una casa que se adapte mejor a sus nuevas necesidades. Sin embargo, buscar casa en esta etapa implica considerar aspectos distintos: ahora se busca menos mantenimiento y espacios más funcionales, además de pensar en un hogar que permita envejecer con comodidad y seguridad.
Planificación para un hogar que acompañe tu vida
Aunque hoy te sientas vigoroso, es prudente anticipar posibles cambios futuros en movilidad o agilidad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) enfatiza la importancia de preparar el entorno para mantener la independencia a medida que envejecemos. Elegir una vivienda que facilite esta transición no significa rendirse, sino proyectar un futuro con tranquilidad y autonomía.
Características clave para un hogar amigable con la edad
Para que tu hogar sea un verdadero refugio, presta atención a detalles que pueden marcar la diferencia en tu calidad de vida a largo plazo.
Accesos sin barreras: Lo ideal es contar con entradas sin escalones. Incluso un par de peldaños pueden dificultar la movilidad si en algún momento se requiere usar bastón, andadera o silla de ruedas.
Evitar escaleras internas: Preferir viviendas de un solo nivel elimina riesgos y facilita la movilidad. Si optas por una casa con dos pisos, busca que el dormitorio principal y el baño estén en la planta baja. Además, es recomendable que las escaleras tengan alfombra para evitar resbalones y barandales firmes a ambos lados.
Iluminación adecuada: Un espacio con buena iluminación natural o artificial no solo mejora el ánimo, sino que previene accidentes, especialmente en pasillos y zonas de tránsito frecuente.
Diseño abierto y accesible: Planos con espacios amplios, pasillos y puertas anchas permiten un desplazamiento fluido y la futura incorporación de ayudas para caminar.
Cocina funcional: Evita gabinetes muy altos para no tener que usar escaleras o taburetes. También es preferible que el lavavajillas esté ubicado en una esquina para evitar golpes al abrirlo y maniobrar alrededor.
Baños seguros: Los baños presentan un riesgo considerable debido a superficies resbaladizas. Lo ideal es contar con duchas sin bordes elevados y espacio suficiente para colocar una silla, facilitando la higiene sin riesgos.
El entorno también importa
El lugar donde se ubica la vivienda es tan importante como la casa misma. Para vivir bien y con seguridad, considera estos aspectos:
Acceso a servicios: Estar cerca de tiendas, farmacias, áreas verdes y centros de atención médica facilita el día a día y es fundamental si en algún momento se reduce o deja de conducir.
Comunidad activa: Vivir en un vecindario donde puedas socializar y participar en actividades, como un área para mayores con gimnasio o centros comunitarios, contribuye a mantener una vida social saludable y activa.
En definitiva, elegir una casa pensando en la salud y el bienestar a largo plazo es una inversión en calidad de vida. Adaptar tu espacio a tus necesidades presentes y futuras te permitirá disfrutar plenamente de esta etapa, con la confianza de que tu hogar estará preparado para acompañarte en cada paso.
¿Quieres ir más allá de la información?
Con los Programas Contivida te guiamos paso a paso para lograr tus objetivos de bienestar, cuidado y vida plena, con orientación clara y acciones prácticas.
Ver programas
Otros articulos relacionados
Lecturas recomendadas para seguir avanzando con información clara y útil.