Siéntete joven cada día: el poder de una actitud positiva
Feb 04, 2026

¿Alguna vez has escuchado a alguien decir S¡Me siento de 30! o SNo siento la edad que tengo? Estas expresiones reflejan más que un deseo; revelan una actitud optimista hacia el envejecimiento que puede influir notablemente en la salud y el bienestar. Pero, ¿es posible realmente sentirse más joven o es simplemente una sensación?
La relación entre la actitud y el envejecimiento saludable
Diversos estudios apoyan la idea de que mantener una perspectiva positiva sobre el envejecimiento se asocia con una vida más longeva y saludable. Por ejemplo, una investigación que siguió a más de 14,000 adultos mayores de 50 años durante cuatro años encontró que quienes tenían una percepción positiva sobre su proceso de envejecimiento presentaban un 43% menos riesgo de morir por cualquier causa en comparación con quienes tenían una visión negativa. Además, estas personas mostraron menor incidencia de enfermedades crónicas como diabetes, accidentes cerebrovasculares, cáncer y problemas cardiovasculares. También evidenciaron mejor desempeño cognitivo y niveles más bajos de depresión y aislamiento social.
El efecto de esta actitud favorable no se limita al estado emocional, sino que se refleja en un estilo de vida más activo y un mejor descanso. En efecto, quienes se sienten jóvenes tienden a actuar con más energía y vitalidad, favoreciendo un envejecimiento saludable y satisfactorio.
Estrategias para mantener la sensación de juventud
Si deseas que tu mente, cuerpo y espíritu conserven esa frescura juvenil, considera adoptar estas prácticas:
- Gestiona la ansiedad: La ansiedad puede incrementarse con la edad, pero existen técnicas para controlarla eficazmente. Dedicar unos minutos al día a la meditación, la lectura de textos que promuevan emociones positivas o practicar la gratitud puede generar un impacto significativo en el bienestar emocional.
- Encuentra un propósito: Sentir que la vida tiene sentido y seguir persiguiendo metas personales es esencial. Participar en actividades que fomenten el desarrollo personal, adquirir nuevas habilidades y fortalecer vínculos sociales contribuye a mantener un espíritu vital.
- Cultiva relaciones sociales: Interactuar con otras personas estimula la mente y contrarresta el aislamiento. Integrarse a grupos con intereses comunes, como clubes deportivos, actividades recreativas o voluntariados, fortalece la red social. Incluso organizar encuentros periódicos, presenciales o virtuales, favorece el bienestar emocional.
- Desafía tu cuerpo: Plantearte metas físicas alcanzablescomo entrenar para una carrera corta, realizar caminatas diarias o participar en clases de ejerciciomejora la confianza y genera satisfacción, alimentando la sensación de juventud.
- Participa en actividades laborales o de voluntariado: Mantenerse activo mentalmente mediante el trabajo o proyectos sociales ayuda a preservar las capacidades cognitivas y reafirma el valor personal y social.
- Rompe con los estereotipos sobre la edad: Evitar caer en prejuicios negativos relacionados con el envejecimiento es vital. La edad no determina tus capacidades ni tus deseos; es posible seguir aprendiendo, creciendo y logrando metas sin importar los años que tengas.
Adoptar una mentalidad saludable y positiva es una de las acciones más poderosas para favorecer un envejecimiento con calidad de vida y vitalidad. Sentirse joven no depende únicamente de los números, sino de la actitud y los hábitos que nutren el cuerpo y la mente cada día.
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