Presión arterial en adultos mayores: valores normales, riesgos y cuidados esenciales
Feb 04, 2026

<h2>¿Por qué cambia la presión arterial con la edad?</h2>
<p>A medida que las personas envejecen, es natural que el cuerpo experimente cambios en sus órganos y sistemas. El sistema cardiovascular no es la excepción: las arterias se vuelven menos elásticas y el corazón puede requerir más esfuerzo para bombear sangre. Por ello, los valores normales de presión arterial en adultos mayores tienden a diferir respecto a los de personas jóvenes. Comprender estos cambios ayuda a prevenir complicaciones y a tomar decisiones informadas sobre la salud de nuestros seres queridos.</p>
<h2>¿Qué es la presión arterial y cómo se mide?</h2>
<p>La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias cada vez que el corazón late. Se expresa en dos cifras: la presión sistólica (el número más alto, que indica la presión cuando el corazón se contrae) y la presión diastólica (el número más bajo, que refleja la presión entre latidos). Por ejemplo, una lectura de 120/80 mmHg. Para medirla en casa, se utiliza un baumanómetro digital o manual. Es importante seguir ciertas recomendaciones para obtener mediciones confiables:</p>
<ul>
<li>Evitar comer, tomar café o consumir medicamentos al menos 30 minutos antes de la medición.</li>
<li>Realizar la medición siempre a la misma hora del día.</li>
<li>Sentarse y descansar al menos 5 minutos antes de medir.</li>
<li>Hacer dos respiraciones profundas antes de iniciar.</li>
<li>Si es necesario monitorear durante varios días, tomar la presión dos veces al día bajo las mismas condiciones.</li>
</ul>
<h2>Valores normales de presión arterial según la edad</h2>
<p>Los valores ideales pueden variar, pero existen rangos de referencia para orientar a las familias mexicanas:</p>
<ul>
<li><strong>Jóvenes (17-24 años):</strong> 120/60 130/85 mmHg</li>
<li><strong>Adultos jóvenes (25-59 años):</strong> 110/70 155/98 mmHg</li>
<li><strong>Adultos mayores (más de 60 años):</strong> 115/90 160/100 mmHg</li>
</ul>
<p>Es importante recordar que, aunque estos rangos son orientativos, cada persona puede tener variaciones propias. En adultos mayores, la presión sistólica suele ser más alta debido al endurecimiento de las arterias. Sin embargo, si la presión supera los 140/90 mmHg de forma constante, se considera hipertensión y requiere atención médica.</p>
<h2>¿Qué sucede cuando la presión arterial se sale de los rangos normales?</h2>
<p>Las alteraciones en la presión arterial pueden manifestarse de dos formas principales: hipertensión (presión alta) e hipotensión (presión baja). Ambas pueden traer consecuencias para la salud, especialmente en adultos mayores.</p>
<h3>Hipotensión arterial: causas y síntomas</h3>
<p>La hipotensión ocurre cuando la presión arterial baja de lo normal, por ejemplo, mediciones de 90/60 mmHg o menos. Puede deberse a:</p>
<ul>
<li>Anemia por mala alimentación o problemas dentales.</li>
<li>Enfermedades cardíacas como insuficiencia o problemas en las válvulas.</li>
<li>Trastornos endocrinos (diabetes, hipoglucemia, problemas tiroideos).</li>
<li>Medicamentos como diuréticos, antidepresivos o algunos para la presión.</li>
<li>Síncope vasovagal (desmayo por estrés, dolor o emociones intensas).</li>
</ul>
<p>Los síntomas más frecuentes incluyen debilidad, mareo, aturdimiento, náuseas y desmayos. En México, la hipotensión ortostática (bajada de presión al ponerse de pie) afecta a una proporción considerable de adultos mayores, especialmente quienes viven en residencias o han estado mucho tiempo en cama.</p>
<h3>Tipos de hipotensión en adultos mayores</h3>
<ul>
<li><strong>Hipotensión ortostática:</strong> Descenso brusco al cambiar de posición (por ejemplo, al levantarse de la cama). Es común tras periodos de reposo prolongado.</li>
<li><strong>Hipotensión posprandial:</strong> Baja de presión después de comer, frecuente en personas con hipertensión o diabetes.</li>
</ul>
<p>Ambos tipos pueden provocar mareos, caídas o desmayos. Si la presión diastólica baja de 65 mmHg, aumenta el riesgo de infartos y otros eventos cardiovasculares.</p>
<h3>¿Cómo se maneja la hipotensión?</h3>
<p>El tratamiento depende de la causa. Algunas recomendaciones prácticas incluyen:</p>
<ul>
<li>Si la hipotensión es por medicamentos, consultar al médico para ajustar dosis.</li>
<li>Levantarse despacio de la cama o la silla.</li>
<li>Comer porciones pequeñas si la presión baja tras las comidas.</li>
</ul>
<p>No existe un medicamento específico para la hipotensión; el enfoque está en controlar los síntomas y prevenir caídas.</p>
<h2>Hipertensión arterial: riesgos y prevención</h2>
<p>La hipertensión se diagnostica cuando la presión arterial es igual o mayor a 140/90 mmHg en varias mediciones tomadas correctamente. Es una de las principales causas de infartos y accidentes cerebrovasculares en adultos mayores en México. Muchas veces no presenta síntomas hasta que ya ha causado daño en órganos vitales, por eso se le llama el "asesino silencioso".</p>
<h3>Síntomas de hipertensión en adultos mayores</h3>
<ul>
<li>Dolor de cabeza frecuente.</li>
<li>Dolor en la nuca.</li>
<li>Náuseas.</li>
<li>Zumbido en los oídos.</li>
<li>Visión borrosa o doble.</li>
<li>Dificultad para respirar.</li>
<li>Dolor en el pecho.</li>
</ul>
<p>Si se presentan varios de estos síntomas, es importante consultar al médico y no automedicarse.</p>
<h3>Clasificación y causas de la hipertensión</h3>
<p>La hipertensión puede ser primaria (sin causa identificable, relacionada con el envejecimiento y el estilo de vida) o secundaria (por enfermedades renales, cardíacas, pulmonares o el uso de ciertos medicamentos). En adultos mayores, la hipertensión secundaria es más frecuente y debe investigarse a fondo.</p>
<ul>
<li>Problemas renales (insuficiencia, nefropatía, daño crónico).</li>
<li>Enfermedades cardíacas (insuficiencia, hipertrofia, aterosclerosis).</li>
<li>Uso de medicamentos como antiinflamatorios, antidepresivos, descongestionantes o estimulantes.</li>
</ul>
<p>Factores de riesgo incluyen antecedentes familiares, obesidad, tabaquismo, diabetes, colesterol alto y sedentarismo.</p>
<h3>Grados de hipertensión arterial</h3>
<ul>
<li><strong>Grado 1 (leve):</strong> 140-159/90-99 mmHg. Se recomienda modificar hábitos y, si no mejora, iniciar tratamiento farmacológico.</li>
<li><strong>Grado 2 (moderado):</strong> 160-179/100-109 mmHg. Requiere medicamentos y cambios en el estilo de vida.</li>
<li><strong>Grado 3 (grave):</strong> 0180/0110 mmHg. Puede afectar órganos como riñones, corazón y ojos.</li>
<li><strong>Hipertensión sistólica aislada:</strong> Sistólica 0140 mmHg y diastólica <90 mmHg. Es la más común en adultos mayores.</li>
</ul>
<h3>¿Cómo se diagnostica la hipertensión?</h3>
<p>Además de medir la presión regularmente, el médico puede solicitar estudios de sangre (colesterol, triglicéridos, glucosa, función renal), electrocardiograma y, en algunos casos, monitoreo ambulatorio de presión arterial (MAPA) o radiografía de tórax.</p>
<h3>Consecuencias de la hipertensión no controlada</h3>
<ul>
<li>Estrechamiento y endurecimiento de las arterias.</li>
<li>Insuficiencia cardíaca.</li>
<li>Infartos y accidentes cerebrovasculares.</li>
<li>Daño renal y visual.</li>
<li>Deterioro cognitivo.</li>
</ul>
<h2>Tratamiento y recomendaciones para el control de la presión arterial</h2>
<h3>Tratamiento farmacológico</h3>
<p>En adultos mayores, los medicamentos más usados son los diuréticos y los bloqueadores de canales de calcio. El objetivo es mantener la presión sistólica por debajo de 140 mmHg y la diastólica por encima de 65 mmHg. Nunca se debe suspender o cambiar la dosis sin consultar al médico.</p>
<ul>
<li>Diuréticos tiazídicos (clortalidona, hidroclorotiazida).</li>
<li>Diuréticos de asa (furosemida).</li>
<li>Bloqueadores de calcio (amlodipino, nifedipino, diltiazem, verapamilo).</li>
</ul>
<h3>Tratamiento no farmacológico y hábitos saludables</h3>
<ul>
<li>Reducir el consumo de sal (idealmente menos de 5 gramos al día).</li>
<li>Evitar alimentos procesados y enlatados.</li>
<li>Consumir frutas, verduras, granos enteros y proteínas magras.</li>
<li>Realizar actividad física adaptada a las capacidades del adulto mayor (caminar, nadar, ejercicios suaves) al menos 30 minutos, cinco días a la semana.</li>
<li>Mantener un peso saludable (IMC entre 18.5 y 24.9).</li>
<li>Evitar el tabaco y reducir el consumo de café o bebidas con cafeína.</li>
</ul>
<p>Un error frecuente es confiarse cuando la presión se normaliza y suspender el tratamiento por cuenta propia. Es fundamental mantener el seguimiento médico y los hábitos saludables de manera permanente.</p>
<h3>¿Qué hacer ante una crisis hipertensiva?</h3>
<p>Una crisis hipertensiva ocurre cuando la presión arterial sube súbitamente por encima de 180/120 mmHg y puede causar síntomas graves como dolor intenso de cabeza, dificultad para respirar, dolor en el pecho, visión borrosa, náuseas o convulsiones. Ante estos signos, es urgente acudir al hospital para valoración y tratamiento inmediato.</p>
<h2>Checklist para el monitoreo y prevención en casa</h2>
<ul>
<li>Monitorear la presión arterial regularmente y anotar los resultados.</li>
<li>Identificar síntomas de alarma (mareos, dolor de cabeza, visión borrosa, desmayos).</li>
<li>Consultar al médico ante cualquier cambio significativo o síntomas nuevos.</li>
<li>Revisar periódicamente los medicamentos y su dosificación.</li>
<li>Promover una alimentación balanceada y actividad física acorde a la edad y condición.</li>
<li>Evitar automedicarse o suspender tratamientos sin supervisión médica.</li>
</ul>
<h2>Recursos y apoyo institucional en México</h2>
<p>En México, existen instituciones públicas y asociaciones que ofrecen información, orientación y servicios para adultos mayores con problemas de presión arterial:</p>
<ul>
<li><strong>INAPAM:</strong> Promueve el bienestar integral de las personas mayores.</li>
<li><strong>IMSS:</strong> Ofrece atención médica y programas especializados para adultos mayores.</li>
<li><strong>Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades:</strong> Desarrolla estrategias para la prevención y control de enfermedades crónicas.</li>
<li><strong>Sociedad Mexicana de Hipertensión:</strong> Difunde información relevante sobre la enfermedad y su manejo.</li>
</ul>
<p>Si tienes dudas o necesitas orientación, puedes acercarte a estas instituciones para recibir apoyo y recursos confiables.</p>
<h2>Conclusión</h2>
<p>El control de la presión arterial en adultos mayores es clave para prevenir complicaciones graves y mejorar la calidad de vida. La vigilancia regular, los hábitos saludables y el acompañamiento médico son herramientas fundamentales para cuidar a nuestros seres queridos en esta etapa de la vida.</p>
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