Nuevas terapias que revolucionan el tratamiento de enfermedades cardiovasculares
Feb 04, 2026

Muchos pacientes con enfermedades cardiovasculares requieren tomar diariamente dos o tres medicamentos para controlar el colesterol y la presión arterial. Sin embargo, la ciencia médica avanza hacia terapias revolucionarias que podrían simplificar este régimen: medicamentos inyectables que se administran solo unas pocas veces al año, eliminando la necesidad de tomar pastillas todos los días. Este avance ya es una realidad tangible. Desde 2021, se ha aprobado un medicamento inyectable de acción prolongada que reduce de manera significativa el colesterol LDL, convirtiéndose en el primer tratamiento de su tipo en utilizar la interferencia de ARN, una tecnología que está dando paso a una nueva generación de terapias para diversas enfermedades cardiovasculares.
¿Cómo funcionan estos medicamentos innovadores?
El ARN es una molécula presente en todas las células que desempeña un papel esencial en la transmisión de la información genética desde el ADN hasta la producción de proteínas. Estas proteínas son cruciales para diversas funciones biológicas, desde mantener la estructura celular hasta facilitar reacciones químicas y transportar moléculas. Sin embargo, cuando algunas proteínas se producen en exceso o de forma anormal, pueden contribuir al desarrollo de enfermedades.
Un claro ejemplo es el colesterol elevado o hipercolesterolemia. En estas personas, el organismo produce un exceso de colesterol LDL, una lipoproteína que transporta colesterol en la sangre. Si bien el colesterol es fundamental para la formación de membranas celulares, hormonas y vitamina D, su exceso en la circulación puede favorecer la formación de placas que obstruyen las arterias.
Algunos tratamientos tradicionales utilizan anticuerpos para bloquear una proteína llamada PCSK9, que regula los niveles de LDL. Pero los nuevos fármacos actúan en etapas más tempranas: evitan la producción de PCSK9 mediante la interferencia con su ARN mensajero. Estos medicamentos, conocidos como ARN pequeño interferente (siRNA), se administran por inyección y se dirigen al hígado, donde bloquean la síntesis de esta proteína reguladora. Por ejemplo, en pacientes que ya toman la dosis máxima de estatinas para controlar el colesterol, este tipo de terapia puede reducir el LDL en aproximadamente un 50%.
Terapias para reducir la lipoproteína(a), un factor de riesgo poco abordado
Además del LDL, otro objetivo emergente es la lipoproteína(a), o Lp(a), una partícula que contiene una proteína adicional que la hace más Spegajosa y que acelera la acumulación de placa grasa en las arterias. Se estima que una de cada cinco personas presenta niveles elevados de Lp(a), lo que incrementa el riesgo de infartos, accidentes cerebrovasculares y estenosis aórtica (estrechamiento de la válvula aórtica). Debido a que los niveles de Lp(a) están fuertemente determinados por la genética, ni la dieta ni el ejercicio modifican significativamente su concentración en sangre.
Actualmente, no existen medicamentos aprobados que reduzcan eficazmente la Lp(a), lo que representa un reto para pacientes y profesionales de la salud. Sin embargo, varios fármacos en desarrollo, administrados por inyección entre una y seis veces al año, han demostrado disminuir los niveles de Lp(a) entre un 70% y un 100%. Se están realizando estudios clínicos a gran escala para evaluar si estos tratamientos pueden prevenir eventos cardiovasculares, y se esperan resultados en los próximos años.
Nuevas opciones para controlar la presión arterial
La hipertensión afecta a casi la mitad de la población adulta, y solo una quinta parte logra controlarla adecuadamente, a pesar de que existen más de 200 medicamentos disponibles. Entre los avances más prometedores se encuentra un medicamento siRNA que actúa en el hígado para reducir la producción de angiotensinógeno, una proteína clave en la regulación de la presión arterial. Este fármaco, administrado mediante inyección, ha mostrado en estudios iniciales una reducción significativa de la presión arterial con efectos que pueden durar hasta seis meses. Actualmente se evalúa su uso en combinación con otros antihipertensivos.
Un aspecto importante a considerar es que el efecto de este medicamento no puede revertirse rápidamente. Esto podría representar un riesgo en situaciones donde la presión arterial disminuya peligrosamente, como durante infecciones graves u otras emergencias médicas.
Seguridad y perspectivas a futuro
Los efectos secundarios reportados hasta ahora son poco frecuentes y generalmente se limitan a molestias leves en el sitio de la inyección, como enrojecimiento o dolor. Aunque la evidencia actual es alentadora, es necesario esperar los resultados de ensayos clínicos más amplios para confirmar la eficacia y seguridad de estas terapias innovadoras.
En resumen, estas nuevas drogas basadas en la interferencia del ARN representan un avance significativo en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares, ofreciendo la posibilidad de mejorar el control del colesterol y la presión arterial con menos dosis y mayor comodidad para los pacientes. La investigación continúa para ampliar estas opciones y validar su impacto en la prevención de eventos cardíacos y cerebrovasculares.
¿Quieres ir más allá de la información?
Con los Programas Contivida te guiamos paso a paso para lograr tus objetivos de bienestar, cuidado y vida plena, con orientación clara y acciones prácticas.
Ver programas
Otros articulos relacionados
Lecturas recomendadas para seguir avanzando con información clara y útil.