Mantente activo: la importancia de usar tu cuerpo para no perderlo

movimiento y actividad física Feb 04, 2026
CONTIVIDA
Mantente activo: la importancia de usar tu cuerpo para no perderlo
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Mantenerse en forma: un claro caso de Súsalo o piérdelo

Todos en algún momento necesitamos tomar un respiro, ya sea del trabajo, de las personas o incluso de la actividad física. Sin embargo, cuando llevamos una rutina constante y comprometida de ejercicio, resulta sorprendente lo rápido que se puede perder el estado físico tras unas semanas o meses de inactividad, ya sea por decisión propia, enfermedad o lesión. Más allá de perder beneficios inmediatos como un sueño reparador o la reducción del estrés, las consecuencias de dejar de ejercitarse se hacen evidentes con rapidez. Este proceso, conocido como descondicionamiento, afecta tanto a quienes practican ejercicio por recreación como a deportistas de alto rendimiento.

Factores que aceleran la pérdida de condición física

La rapidez con la que se pierde fuerza y resistencia depende de varios factores: la edad, el nivel previo de actividad física y la presencia de condiciones médicas influyen notablemente. No obstante, este fenómeno es universal y afecta a todas las personas que interrumpen su rutina de ejercicio.

Disminución de resistencia cardiovascular y fuerza muscular: ¿qué ocurre?

La resistencia cardiovascular es la capacidad que más rápidamente se reduce. A pocos días sin ejercicio aeróbico, el corazón comienza a bombear menos sangre y la cantidad de oxígeno que llega a los músculos y células disminuye. En cuestión de semanas, actividades que antes se realizaban con facilidad, como caminar a paso ligero, andar en bicicleta o nadar, se vuelven agotadoras. Es común sentir que el corazón late con fuerza y que la respiración se dificulta, hasta el punto de no poder mantener una conversación mientras se camina.

En cambio, la fuerza muscular tarda un poco más en disminuir; generalmente, después de alrededor de dos meses sin actividad, se nota una reducción en la capacidad para levantar pesos o realizar repeticiones. Los ejercicios que antes se ejecutaban sin problema ahora provocan fatiga rápida y dolor muscular intenso al retomar la actividad. Afortunadamente, la llamada Smemoria muscular ayuda a recuperar la fuerza, permitiendo que los músculos se fortalezcan más rápido que la capacidad cardiovascular.

Recomendaciones para retomar la actividad física con seguridad

  1. Consulta médica antes de comenzar: Es esencial si has dejado de ejercitarte por un tiempo prolongado o si tienes alguna enfermedad crónica. Si experimentas síntomas preocupantes, como dolor o presión en el pecho, detén la actividad y busca atención médica inmediata.
  2. Inicia gradualmente: No regreses de golpe a entrenamientos intensos. Comienza con actividades suaves o pesos ligeros para que el cuerpo se adapte sin riesgos. Caminar es una excelente opción para iniciar.
  3. Recupera lo que funcionó antes: Reflexiona sobre las rutinas o métodos que te ayudaron a mantenerte activo previamente y retómalos para facilitar el regreso.
  4. Disfruta el movimiento: Busca actividades que te resulten placenteras. Si en el pasado te gustaban juegos o ejercicios dinámicos, reincórporalos para mantener la motivación.
  5. Apóyate en un compañero o profesional: La responsabilidad compartida aumenta la adherencia al ejercicio. Contar con un amigo o un entrenador puede ayudarte a mantener el compromiso.
  6. Lleva un registro de tu progreso: Ya sea con dispositivos tecnológicos o un simple cuaderno, hacer un seguimiento te permitirá ajustar tus metas y celebrar los avances. Si una semana no sale como esperabas, no te desanimes; cualquier cantidad de ejercicio es mejor que ninguna.

En resumen, la pérdida de forma física tras un periodo sin actividad es un proceso natural. Sin embargo, con paciencia y planificación, es posible recuperar tanto la resistencia como la fuerza. La clave está en comenzar poco a poco, escuchar al cuerpo y mantener una actitud positiva, recordando siempre que el ejercicio es una medicina que debe tomarse con regularidad para disfrutar de sus múltiples beneficios.

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