La salud de quienes cuidan: un cuidado que también necesita atención
Feb 04, 2026

La crisis del cuidado: el alto costo para la salud de quienes cuidan
Cuidar a un ser querido es una labor llena de amor y compromiso, pero también implica desafíos físicos y emocionales que muchas veces se invisibilizan. Las personas que asumen esta responsabilidad suelen poner en segundo plano su propio bienestar, lo que puede generar un impacto profundo en su salud y calidad de vida.
El crecimiento del perfil de los cuidadores
Actualmente, existen más de 40 millones de personas en Estados Unidos que brindan cuidados no remunerados a familiares o allegados. La mayoría de estos cuidadores son adultos mayores de 50 años, y aproximadamente tres de cada cuatro son mujeres. Con el envejecimiento progresivo de la población se estima que para 2030 habrá cerca de 73 millones de personas mayores de 65 años la demanda de apoyo para el cuidado continuará en aumento.
Principales causas que generan la necesidad de cuidados
El envejecimiento conlleva retos significativos relacionados con la movilidad, la memoria y la gestión de medicamentos. Sin embargo, el cuidado puede variar considerablemente, desde visitas esporádicas para supervisar la toma de medicamentos, hasta la convivencia diaria y la atención completa de las necesidades del adulto mayor.
Diversidad en las responsabilidades del cuidador
Las funciones que desempeña un cuidador son amplias y variadas, entre ellas:
- Acompañar y supervisar en citas médicas.
- Organizar y administrar los medicamentos.
- Ayudar en actividades básicas como bañarse, vestirse o usar el baño.
- Gestionar finanzas personales, incluyendo el pago de cuentas y trámites fiscales.
- Asumir roles adicionales como conductor, cocinero, confidente y apoyo emocional.
El impacto en la salud física y emocional
La dedicación constante al cuidado puede afectar gravemente la salud del cuidador. Muchas personas combinan esta labor con un empleo formal, lo que aumenta el agotamiento. Estudios muestran que entre el 40% y 70% de los cuidadores presentan síntomas significativos de depresión. En particular, las mujeres reportan mayores niveles de ansiedad y malestar emocional.
En el plano físico, el dolor crónico es frecuente, especialmente en la espalda y la cabeza. Más de la mitad de quienes cuidan experimentan molestias que limitan su capacidad para continuar con la atención. Además, estos individuos tienen un riesgo elevado de desarrollar enfermedades cardíacas y padecimientos crónicos como hipertensión y diabetes.
Este desgaste se intensifica con la edad tanto del cuidador como del paciente. A pesar de ello, cerca del 75% de los cuidadores no acuden al médico tan a menudo como deberían, y más de la mitad ha cancelado o pospuesto citas médicas propias para priorizar sus responsabilidades.
Obstáculos para solicitar ayuda y opciones para aliviar la carga
Aunque el agotamiento es evidente, muchos cuidadores encuentran difícil pedir apoyo, pues están acostumbrados a dar más que a recibir. No obstante, existen diversas estrategias y recursos que pueden marcar una diferencia significativa:
- Cuidado de relevo: Espacios temporales que permiten a los cuidadores descansar mientras su ser querido recibe atención.
- Programas diurnos para adultos mayores: Servicios que ofrecen supervisión durante el día, ayudando a distribuir mejor la carga.
- Agencias comunitarias para adultos mayores: Coordinan apoyos en el hogar o voluntarios que colaboran temporalmente.
- Redes informales de apoyo: Amigos, familiares o vecinos que pueden ayudar con transporte o acompañamiento.
- Grupos religiosos y comunitarios: Muchas congregaciones cuentan con voluntarios dispuestos a brindar asistencia.
- Apoyo psicológico: Consultar con profesionales puede ayudar a manejar el estrés y mejorar el bienestar emocional.
- Telemedicina: Consultas virtuales que facilitan el acceso a servicios de salud sin dejar solos a los seres queridos.
Atender las necesidades de quienes cuidan es fundamental para preservar su salud y la de toda la familia. Reconocer este esfuerzo y ofrecer apoyo adecuado es un paso esencial para mejorar la calidad de vida de quienes asumen este rol tan importante.
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