Gastroenterólogo Geriatra: Atención Digestiva Especializada para Adultos Mayores
Feb 04, 2026
<h2>La importancia de la salud digestiva en la vejez</h2><p>Conforme pasan los años, es común que el sistema digestivo presente ciertos cambios. Sin embargo, no todas las molestias o alteraciones deben considerarse normales. Es fundamental diferenciar entre el envejecimiento natural y la presencia de enfermedades que requieren atención médica. Aquí es donde el gastroenterólogo geriatra juega un papel esencial, ayudando a familias mexicanas a identificar y tratar problemas digestivos específicos de la tercera edad.</p><h2>¿Quién es el gastroenterólogo geriatra y qué lo distingue?</h2><p>El gastroenterólogo geriatra es un médico con formación especializada en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades del aparato digestivo en personas mayores. Su enfoque va más allá de la gastroenterología general, ya que comprende a fondo cómo el envejecimiento afecta órganos como el estómago, hígado, intestinos, páncreas y vesícula biliar. Además, está preparado para abordar las particularidades clínicas, sociales y emocionales de los adultos mayores, adaptando sus recomendaciones a las necesidades de cada paciente y su entorno familiar.</p><h2>Principales órganos y funciones digestivas a considerar</h2><p>El aparato digestivo incluye la boca, esófago, estómago, intestino delgado y grueso, recto, colon, ano, hígado, páncreas y vesícula biliar. Con la edad, estos órganos pueden experimentar cambios en su funcionamiento, lo que puede derivar en síntomas o enfermedades que afectan la calidad de vida.</p><h2>Enfermedades digestivas frecuentes en adultos mayores</h2><h3>Alteraciones en el sentido del gusto</h3><p>Algunas personas mayores pueden notar que los alimentos ya no les saben igual o incluso pierden el sentido del gusto. Esto puede deberse a una menor producción de saliva (boca seca) o a problemas neurológicos que afectan las vías del gusto. Es importante estar atentos, ya que la pérdida de sabor puede llevar a una alimentación deficiente.</p><h3>Malestares estomacales y dispepsia</h3><p>La llamada 'gastritis' o dispepsia funcional es común en la vejez. Puede manifestarse como ardor, dolor o sensación de llenura. Factores como la motilidad gástrica lenta, el consumo de múltiples medicamentos o el estrés emocional pueden agravar estos síntomas. No hay que subestimar el impacto de la depresión o la ansiedad en el apetito y la digestión.</p><h3>Problemas de absorción intestinal</h3><p>La malabsorción ocurre cuando el intestino no logra tomar adecuadamente los nutrientes de los alimentos. Esto puede reflejarse en diarrea, pérdida de peso, debilidad, anemia y desnutrición. Detectar estos signos a tiempo es clave para evitar complicaciones mayores.</p><h3>Cambios metabólicos del hígado</h3><p>El hígado, encargado de procesar medicamentos y sintetizar proteínas, puede reducir su tamaño y eficiencia con los años. Esto puede alterar la forma en que el cuerpo responde a los fármacos y afecta la nutrición general. Por ello, es importante informar al médico sobre todos los medicamentos que toma el adulto mayor.</p><h3>Incontinencia fecal</h3><p>La capacidad de controlar las evacuaciones puede disminuir debido a la debilidad de los músculos anales, enfermedades neurológicas o condiciones como la diabetes. Este problema puede ser motivo de vergüenza, pero es tratable y debe ser consultado con el especialista.</p><h3>Diverticulosis intestinal y colónica</h3><p>La formación de pequeños sacos en el intestino o colon (divertículos) se vuelve más frecuente con la edad. Aunque la mayoría de las personas no presenta síntomas, algunos pueden experimentar dolor abdominal, especialmente en el lado izquierdo, que mejora tras evacuar o expulsar gases. Ante dolor intenso o persistente, es fundamental buscar atención médica.</p><h3>Estreñimiento crónico</h3><p>El estreñimiento afecta a muchas personas mayores, sobre todo mujeres. Puede deberse a una dieta baja en fibra, poca ingesta de agua, falta de actividad física, uso de ciertos medicamentos o problemas emocionales. Es importante descartar causas graves como tumores o impactación fecal, y adaptar la dieta y el estilo de vida para prevenir complicaciones.</p><h2>¿Cuándo es recomendable consultar a un gastroenterólogo geriatra?</h2><ul><li>Si tu familiar tiene más de 60 años y presenta molestias digestivas persistentes.</li><li>Dolor o dificultad al comer.</li><li>Diarrea o estreñimiento crónicos.</li><li>Sangrado en las heces.</li><li>Pérdida de apetito o peso inexplicado.</li></ul><p>No esperes a que los síntomas se agraven. La atención oportuna puede marcar la diferencia en el pronóstico y la calidad de vida.</p><h2>¿Cómo es una consulta con este especialista?</h2><p>La primera visita suele incluir una entrevista detallada sobre síntomas, antecedentes médicos y medicamentos. Es útil que la familia lleve una lista de todos los fármacos y suplementos que toma el paciente. El médico realizará una exploración física completa, y en caso necesario, solicitará estudios de laboratorio o imagen. El tacto rectal solo se realiza si hay sospecha de problemas específicos como hemorroides o sangrado.</p><h2>Costos y consideraciones económicas</h2><p>El precio de una consulta con un gastroenterólogo geriatra puede variar según la región y la experiencia del especialista. Además, podrían requerirse estudios adicionales como análisis de sangre o exámenes de heces. Es recomendable preguntar por los costos antes de la cita y verificar si el seguro médico cubre parte de los gastos.</p><h2>Herramientas y apoyos útiles para el cuidado en casa</h2><ul><li>Glucómetro: útil si el adulto mayor vive con diabetes.</li><li>Baumanómetro: para monitorear la presión arterial, especialmente si hay antecedentes de hipertensión.</li><li>Andadera o bastón: en caso de movilidad limitada.</li><li>Pañales para adulto: si existe incontinencia.</li><li>Bolsa de colostomía: solo si el médico lo indica tras una cirugía.</li></ul><h2>Errores frecuentes y recomendaciones prácticas</h2><ul><li>No normalices síntomas digestivos solo por la edad; consulta siempre al especialista.</li><li>Evita automedicar a tu familiar, especialmente con laxantes o antiácidos.</li><li>Mantén una dieta rica en fibra y agua, adaptada a las necesidades y tolerancias del adulto mayor.</li><li>Fomenta la actividad física diaria, aunque sea caminar dentro de casa.</li><li>Comparte con el médico cualquier cambio emocional o conductual, ya que puede estar relacionado con la salud digestiva.</li></ul><h2>¿Dónde buscar apoyo adicional?</h2><p>En México, instituciones como el INAPAM, el DIF y programas locales de salud pueden orientar y brindar recursos para el cuidado de adultos mayores. Consulta a tu médico de cabecera sobre opciones en tu comunidad.</p><h2>Checklist para la próxima consulta</h2><ul><li>Lista de síntomas y cuándo comenzaron.</li><li>Medicamentos y suplementos actuales.</li><li>Hábitos alimenticios y cambios recientes.</li><li>Resultados de estudios previos (si los hay).</li><li>Preguntas o inquietudes para el especialista.</li></ul><p>Recuerda: acompañar a tu ser querido durante la consulta y el tratamiento es fundamental para su bienestar y para tomar decisiones informadas en familia.</p>
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