¿Es momento de un reemplazo total de rodilla? Responde estas preguntas clave
Feb 04, 2026

¿Es momento de plantearte un reemplazo total de rodilla? Antes de tomar esa decisión, responde estas preguntas clave
Cuando el dolor y la rigidez en la rodilla comienzan a afectar tu vida diaria y los tratamientos conservadores ya no ofrecen alivio, la cirugía para reemplazar la articulación puede ser una opción a considerar. No obstante, esta es una decisión importante que requiere información clara y detallada. Aquí te ofrecemos una guía para que puedas dialogar con tu médico y tomar una decisión bien informada.
Empezar con tratamientos no quirúrgicos
Antes de pensar en operar, es fundamental agotar alternativas menos invasivas para aliviar molestias y recuperar movilidad. Algunas opciones recomendadas incluyen:
- Reducción de peso: disminuir el peso corporal ayuda a reducir la presión sobre la rodilla y el dolor asociado.
- Ejercicios terapéuticos: movimientos específicos para fortalecer los músculos que soportan la articulación.
- Infiltraciones: aplicando medicamentos antiinflamatorios o lubricantes directamente en la rodilla para mejorar el confort.
Si estas estrategias no logran un alivio significativo, entonces puede ser momento de evaluar la cirugía.
Escoger al cirujano adecuado
La experiencia del especialista es crucial para el éxito de la intervención. Considera estos aspectos:
- Que el cirujano cuente con certificación en ortopedia.
- Preferiblemente, que tenga formación específica en reemplazos de rodilla.
- Que realice al menos dos cirugías de este tipo por mes, lo que indica práctica constante.
- Si no encuentras un especialista exclusivo, un cirujano con más de dos años de experiencia en estas operaciones puede ser una alternativa válida.
Prótesis y materiales utilizados
El reemplazo de rodilla consta de componentes metálicos y plásticos que forman la nueva articulación. Los materiales más usados son:
- Aleación de cobalto-cromo: metal resistente que constituye la estructura principal.
- Polietileno: plástico que actúa como amortiguador entre las partes metálicas.
- En algunos casos, se emplean otros metales como titanio o zirconio, según la experiencia del cirujano o posibles alergias del paciente.
Es fundamental informar sobre cualquier alergia a metales antes de la operación para seleccionar la prótesis más adecuada.
Preparación física antes de la cirugía
Tu estado físico previo influye directamente en el proceso de recuperación. Se aconseja:
- Trabajar en la flexión y extensión de la rodilla.
- Fortalecer los músculos que la rodean.
- Realizar ejercicios guiados por un fisioterapeuta o en casa.
Adaptar el hogar para la recuperación
Contar con un ambiente seguro facilita la convalecencia y previene caídas o accidentes. Algunas recomendaciones son:
- Retirar alfombras sueltas, cables y objetos que puedan causar tropiezos.
- Reorganizar muebles para mantener caminos despejados.
- Tener a mano ayudas para caminar, como bastón o andadera.
- Evaluar el uso de un asiento elevado para el inodoro o un comalero junto a la cama, según tus necesidades.
Técnicas quirúrgicas: qué esperar
Existen tres accesos comunes para la cirugía de rodilla:
- Rodeando la rótula.
- A través del centro del músculo cuádriceps.
- Por debajo del músculo cuádriceps.
Cada técnica tiene ventajas y desventajas, y la elección depende de la experiencia del cirujano. En algunos casos, se puede utilizar tecnología robótica para mejorar la precisión, aunque no está disponible en todos los centros.
Riesgos y prevención de complicaciones
Como en cualquier intervención quirúrgica, existen riesgos potenciales, entre ellos:
- Sangrado.
- Formación de coágulos.
- Infecciones.
Para evitar complicaciones se implementan medidas como:
- Control del sangrado durante la operación.
- Uso profiláctico de antibióticos.
- Administración de anticoagulantes después de la cirugía.
Hospitalización y cuidados postoperatorios
La mayoría de las personas regresan a casa el mismo día o permanecen una noche en el hospital. En el domicilio, pueden recibir visitas de enfermería o fisioterapia para apoyar la recuperación.
Control del dolor
El dolor puede ser intenso en las primeras semanas posteriores a la cirugía, por lo que se emplea un plan integral que incluye:
- Medicamentos antes, durante y después del procedimiento, como analgésicos y antiinflamatorios.
- Uso restringido de opioides para evitar dependencia.
- Combinación de fármacos para mejorar el alivio, incluyendo acetaminofén, antiinflamatorios no esteroideos y medicamentos para el sistema nervioso.
Evitar rigidez e inflamación
Comenzar la rehabilitación temprano es fundamental para prevenir rigidez en la rodilla. También se recomienda:
- Aplicar frío mediante hielo o dispositivos que circulan agua fría alrededor de la pierna.
- Iniciar ejercicios de movilidad tan pronto como sea posible.
Rehabilitación: el camino hacia la recuperación
El proceso puede variar según tu condición previa:
- Pacientes con menor estado físico o cirugías en ambas rodillas pueden requerir rehabilitación en un centro especializado durante una o dos semanas.
- En otros casos, la terapia puede realizarse en casa con apoyo de fisioterapeutas o en clínicas ambulatorias.
El tratamiento puede extenderse hasta tres meses, aunque la recuperación completa puede tomar hasta un año.
Retomar actividades físicas
El tiempo para volver a la rutina diaria y deportiva depende del progreso individual:
- Uso de andadera o muletas durante una o dos semanas.
- Posteriormente, bastón o muleta por dos a cuatro semanas más.
- Caminatas rápidas entre tres y seis meses.
- Deportes como tenis o golf entre seis y nueve meses.
- Actividades de impacto mayor, como esquí, entre nueve meses y un año.
Durabilidad de la prótesis
Los componentes plásticos pueden desgastarse entre 15 y 20 años, lo que podría requerir una cirugía de revisión para reemplazarlos.
¿Prefieres esperar?
La decisión es personal. Aunque el dolor limita el movimiento, no suele empeorar rápidamente con el tiempo. Si no estás listo para enfrentar una cirugía mayor y un largo proceso de rehabilitación, puedes optar por esperar hasta sentirte preparado.
Decidir sobre un reemplazo total de rodilla implica considerar muchos aspectos, desde la experiencia del cirujano hasta la preparación para la recuperación. Hacer preguntas claras y comprender cada paso te ayudará a afrontar este proceso con confianza y seguridad.
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