El agua: clave para una vida saludable y activa
Feb 04, 2026

El agua: la fuente esencial para una vida saludable
Al reflexionar sobre la vida en el universo, el agua siempre aparece como un elemento imprescindible para su existencia. En el organismo humano, el agua desempeña un papel fundamental: facilita el transporte de nutrientes a las células, regula la temperatura y la presión arterial, protege contra infecciones y asegura el correcto funcionamiento de los órganos vitales.
¿Por qué es crucial mantenerse bien hidratado?
Los adultos que logran mantener una hidratación adecuada suelen gozar de un mejor estado de salud y presentan menor riesgo de padecer enfermedades crónicas. Por el contrario, la deshidratación prolongada puede desencadenar problemas como infecciones del tracto urinario, formación de cálculos renales y estreñimiento, además de afectar funciones cognitivas como la concentración y la memoria a corto plazo.
¿Reconoces los signos de deshidratación?
A pesar de la importancia del agua, muchas personas mayores no ingieren la cantidad necesaria debido a que la sensación de sed disminuye con la edad, dificultando la percepción de la necesidad de líquidos. Cuando surge la sed, es probable que el cuerpo ya esté en un estado de déficit hídrico.
Algunos síntomas comunes de deshidratación incluyen fatiga, debilidad, confusión, pérdida momentánea de la memoria e irritabilidad. Un método sencillo para evaluar tu hidratación es observar el color de la orina: un tono claro o amarillo pálido indica una buena hidratación, mientras que una orina oscura o ámbar señala la necesidad de aumentar el consumo de líquidos.
¿Cuánta agua se recomienda consumir y en qué momentos?
Las recomendaciones varían, pero en términos generales, se sugiere que los hombres consuman alrededor de 10 tazas de agua al día, y las mujeres aproximadamente 7, considerando que entre 2 y 3 tazas adicionales provienen de los alimentos. Estas cantidades son orientativas y no deben verse como metas rígidas, sino como un punto de partida adecuado para la mayoría de las personas.
Existen circunstancias específicas que requieren incrementar la ingesta, como durante la actividad física intensa o en ambientes calurosos. En estas situaciones, se aconseja beber entre dos y tres tazas por hora, o más si la sudoración es abundante. También es fundamental reponer líquidos tras episodios de vómito o diarrea.
¿Qué líquidos son más recomendables?
El agua pura es la opción ideal para mantener una hidratación óptima. No obstante, otras bebidas con contenido hídrico, como el café o el té, también contribuyen a cubrir las necesidades diarias. Contrario a la creencia popular, las bebidas con cafeína no provocan deshidratación, ya que el aumento en la frecuencia urinaria responde al volumen de líquido ingerido y no a la cafeína misma. Sin embargo, si eres sensible a esta sustancia, se recomienda moderar su consumo para evitar efectos indeseados como nerviosismo o dificultades para dormir.
El agua con gas sin azúcar es aceptable, pero se recomienda evitar bebidas azucaradas, energizantes, deportivas o aquellas que se promocionan como Saguas vitaminadas, debido a su alto contenido de azúcares.
Recomendaciones prácticas para mantener una buena hidratación
- Ten siempre agua accesible: la disponibilidad constante facilita el hábito de beber durante el día. Llena una botella de 600 ml varias veces y toma sorbos de manera regular.
- Establece rutinas: configura recordatorios en tus dispositivos para beber agua a intervalos regulares.
- Acompaña tus alimentos con agua: toma un vaso grande con cada comida o merienda.
- Prefiere el agua a temperatura ambiente: estudios indican que la mayoría de las personas consume más agua cuando ésta no está ni muy fría ni muy caliente.
- Añade sabor natural: refresca tu agua con rodajas de cítricos como limón, lima, naranja o toronja, o con ingredientes frescos como pepino, jengibre o menta. También puedes agregar un poco de jugo natural para variar el sabor.
Alimentos que aportan hidratación
Además del agua, ciertos alimentos con alto contenido hídrico contribuyen significativamente a la hidratación. Verduras de hoja verde, pepinos, pimientos, apio, frutos rojos y melones como la sandía y el melón cantalupo contienen alrededor del 90% o más de agua. Estos alimentos pueden aportar hasta la mitad de la hidratación diaria recomendada. Por ejemplo, una taza de sandía aporta cerca de media taza de agua.
Adoptar el hábito de mantenerse bien hidratado es una práctica sencilla que puede transformar la calidad de vida, especialmente en la adultez. Recordar beber líquidos con regularidad y consumir alimentos con alto contenido de agua puede ser la clave para sentirse mejor, mantener la mente activa y prevenir enfermedades relacionadas con la deshidratación.
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