Descubre el yoga: una práctica para todos los cuerpos y edades
Feb 04, 2026
¿Escéptico frente al yoga? Atrévete a flexibilizar tus creencias
Cuando pensamos en yoga, suelen surgir imágenes de ropa ajustada, colchonetas especiales y accesorios como bloques o correas. También, se visualizan personas delgadas, increíblemente flexibles y en completa serenidad. Sin embargo, ninguna de estas ideas es un requisito indispensable para empezar a practicar yoga. Si alguna vez te has frenado por estas razones, tal vez sea momento de replantear esa perspectiva.
Derribando mitos: El yoga es para todas las personas
Un error común es pensar que para practicar yoga es necesario ser muy flexible o tener un cuerpo delgado. En realidad, el yoga se adapta a cada tipo de cuerpo y condición física. Existen numerosos estilos y variantes que permiten modificar las posturas según tus capacidades y necesidades. Por ejemplo, si tienes molestias articulares, puedes solicitar adaptaciones o probar modalidades como el yoga en silla, que se realiza sentado o utilizando la silla para mantener el equilibrio y brindar soporte.
Beneficios que trascienden el simple estiramiento
Más de 300 millones de personas practican yoga en todo el mundo, disciplina que tiene más de 5,000 años de antigüedad. En países de América Latina, como México, su popularidad sigue creciendo, especialmente entre mujeres. Aun así, algunas personas dudan en intentarlo. Algunos asocian el yoga con prácticas demasiado espirituales o incompatibles con sus creencias religiosas; otros creen que es costoso debido a las clases y los accesorios.
Sin embargo, la evidencia científica avalada por organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) confirma que el yoga aporta amplios beneficios para la salud física y mental. Entre ellos se encuentran:
- Reducción de síntomas de ansiedad y depresión.
- Mejora significativa en la calidad del sueño.
- Alivio para el dolor crónico.
- Disminución del riesgo de enfermedades cardiovasculares mediante el control de la presión arterial y niveles de glucosa.
Además, practicar yoga suele motivar la adopción de hábitos más saludables, como disminuir el consumo de alcohol, aumentar el consumo de frutas y verduras, y abandonar el tabaquismo.
Cómo iniciar tu práctica sin temor
Si aún te resistes a probar yoga, aquí algunos consejos que pueden ayudarte a dar el primer paso con confianza:
- Opta por clases presenciales: La guía en persona facilita aprender posturas correctamente y evitar lesiones. Actualmente, la mayoría de gimnasios y estudios de bienestar ofrecen sesiones de yoga para todos los niveles.
- Invita a un acompañante: Practicar en compañía puede hacer la experiencia más agradable y motivadora. Además, el sentido de comunidad fortalece el compromiso y el disfrute.
- Solicita adaptaciones personalizadas: No dudes en comunicar al instructor cualquier limitación física para recibir las modificaciones adecuadas.
- Ten paciencia contigo mismo: No esperes perfección desde la primera clase. El yoga es un proceso para descubrir y respetar tus propios límites sin forzarlos.
Reflexión final
El yoga no es exclusivo para quienes tienen cuerpos flexibles ni requiere equipamiento costoso. Es una práctica accesible, que se adapta a tus condiciones y que puede mejorar tu bienestar integral de manera significativa. Si aún dudas, recuerda que numerosas investigaciones internacionales respaldan sus efectos positivos en la salud física y mental. La invitación está abierta: ¿por qué no darle una oportunidad y flexibilizar también tus creencias?
¿Quieres ir más allá de la información?
Con los Programas Contivida te guiamos paso a paso para lograr tus objetivos de bienestar, cuidado y vida plena, con orientación clara y acciones prácticas.
Ver programas
Otros articulos relacionados
Lecturas recomendadas para seguir avanzando con información clara y útil.
