Cómo identificar y prevenir el abandono en adultos mayores en México
Feb 04, 2026

En México, el abandono de las personas adultas mayores es un problema social que va en aumento y afecta profundamente tanto a quienes lo sufren como a sus familias. Esta situación no solo implica dejar a una persona mayor en soledad, sino que abarca la falta de atención, apoyo emocional, cuidados básicos y, en muchos casos, negligencia económica y psicológica. Como sociedad y familia, es fundamental reconocer las señales de abandono, entender sus causas y conocer las herramientas legales y sociales disponibles para proteger a quienes nos dieron tanto a lo largo de su vida.
Este artículo te ayudará a comprender el fenómeno del abandono en adultos mayores, identificar sus diferentes manifestaciones, y te brindará pasos claros para actuar y prevenirlo. Además, conocerás las leyes mexicanas que respaldan a las personas mayores y las instituciones a las que puedes acudir para pedir apoyo o denunciar situaciones de riesgo.
El abandono: más allá de la soledad
El abandono en la vejez no se limita a dejar a una persona sin compañía. Puede presentarse de muchas formas, como la falta de atención médica, la omisión de cuidados básicos, la exclusión de actividades familiares o la privación de recursos económicos. En ocasiones, ocurre en instituciones como residencias o asilos, y puede ser resultado de una decisión deliberada o de la falta de información y recursos por parte de los familiares.
En México, el abandono de adultos mayores es considerado un delito y representa una violación grave a sus derechos humanos. Sin embargo, muchas veces pasa desapercibido o no se denuncia por desconocimiento o miedo al estigma social.
Factores que contribuyen al abandono
Existen varias razones por las que una persona mayor puede ser abandonada. Entre las más comunes se encuentra la percepción de que ya no es "productiva" o que representa una carga económica y emocional para la familia. También es frecuente que los bienes o ingresos del adulto mayor sean administrados por terceros, quienes en ocasiones los despojan de su patrimonio y los dejan en situación de vulnerabilidad.
Otras veces, la falta de conocimiento sobre el cuidado adecuado, la sobrecarga de responsabilidades familiares o la ausencia de redes de apoyo contribuyen a que el abandono ocurra, incluso sin mala intención. En algunos casos, los adultos mayores son llevados a instituciones sin su consentimiento, lo que puede agravar su sensación de aislamiento y pérdida de autonomía.
Manifestaciones y tipos de maltrato
El abandono suele ir acompañado de otras formas de maltrato, que pueden ser difíciles de identificar a simple vista. Entre las más frecuentes se encuentran:
- Maltrato psicológico: insultos, humillaciones, indiferencia o trato despectivo que afectan la autoestima y el bienestar emocional.
- Abuso económico: uso indebido de los recursos financieros del adulto mayor, como apropiarse de su pensión o bienes sin su consentimiento.
- Negligencia física: omisión de cuidados médicos, alimentación inadecuada, falta de higiene o de medicamentos necesarios.
- Violencia física o sexual: aunque menos común, representa una violación grave a la integridad y dignidad de la persona.
Señales de alerta: cómo reconocer el abandono
Detectar el abandono a tiempo puede marcar la diferencia en la vida de una persona mayor. Algunas señales que deben ponernos en alerta incluyen:
- Lesiones como úlceras por presión (escaras) en espalda, caderas o piernas, que indican falta de movilidad y atención.
- Desnutrición, pérdida de peso notoria, mala higiene personal y ropa sucia o inadecuada para la temporada.
- Vivienda en condiciones peligrosas, sin servicios básicos como agua, luz o gas.
- Falta de artículos esenciales como lentes, prótesis, andaderas o medicamentos.
- Entorno desordenado, sucio o con riesgos de accidentes.
- Cambios en el estado de ánimo: tristeza profunda, aislamiento, confusión o irritabilidad ante pequeños cambios.
Impacto del abandono en la salud y el bienestar
El abandono tiene consecuencias devastadoras en la vida de los adultos mayores. No solo afecta su salud física, sino que puede provocar:
- Pérdida de vínculos familiares y sociales, lo que incrementa la sensación de soledad.
- Ruptura de la comunicación con su entorno y disminución de la participación en actividades cotidianas.
- Depresión, ansiedad y deterioro emocional.
- Mayor vulnerabilidad a enfermedades y accidentes.
- Desconfianza, miedo e incluso pérdida de la voluntad de vivir.
Protección legal y derechos de los adultos mayores
En nuestro país, la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores establece la obligación de proteger y garantizar el bienestar de este grupo. El Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM) y el Sistema Nacional DIF son instituciones clave que trabajan para asegurar el respeto a sus derechos y la aplicación de políticas públicas de apoyo.
En la Ciudad de México y otros estados, existen reformas legales que penalizan el abandono, con sanciones que pueden incluir prisión para quienes incumplen con sus responsabilidades de cuidado. Es importante que las familias conozcan estas leyes y sepan que el abandono no solo es una falta moral, sino también un delito que puede ser denunciado.
Recursos y apoyos disponibles en México
Si identificas una situación de abandono o maltrato, existen diversas instancias a las que puedes acudir:
- INAPAM: ofrece programas de atención, asesoría y actividades para adultos mayores.
- DIF: brinda apoyo integral a familias y personas adultas mayores en situación de riesgo.
- CONAPRED: atiende denuncias de discriminación y violencia.
- Organizaciones de la sociedad civil: muchas ONG's locales ofrecen acompañamiento, asistencia social y orientación.
Además, es recomendable informarse sobre los derechos de las personas mayores y compartir esta información con otros familiares y vecinos para crear una red de apoyo más sólida.
Checklist: pasos prácticos para prevenir y actuar ante el abandono
- Mantén una comunicación constante con la persona mayor, preguntando por sus necesidades y emociones.
- Observa cambios en su estado físico, mental o en las condiciones de su hogar.
- Involucra a otros familiares en el cuidado y toma de decisiones.
- Busca orientación profesional si notas señales de maltrato o abandono.
- Acude a las autoridades o instituciones especializadas ante cualquier sospecha de riesgo.
- Promueve la inclusión del adulto mayor en actividades familiares y comunitarias.
- Revisa periódicamente que cuente con medicamentos, alimentos y servicios básicos.
- Fomenta el respeto y la empatía hacia los adultos mayores dentro y fuera del hogar.
Errores comunes a evitar
- Pensar que el abandono solo ocurre cuando hay soledad total; la negligencia también es una forma de abandono.
- Creer que denunciar es "traicionar" a la familia; prioriza siempre el bienestar de la persona mayor.
- Ignorar señales de maltrato por miedo al qué dirán o por desconocimiento de los recursos disponibles.
Conclusión: tu papel es clave para proteger a los adultos mayores
Prevenir el abandono de los adultos mayores es una responsabilidad compartida entre familias, comunidades e instituciones. Si tienes un familiar mayor o conoces a alguien en situación de riesgo, no dudes en buscar apoyo, informarte y actuar. Cada pequeño gesto de cuidado y atención puede transformar la vida de quienes más lo necesitan.
Acércate a los recursos disponibles, comparte información y promueve una cultura de respeto y dignidad hacia las personas mayores. Da el primer paso: infórmate, involúcrate y ayuda a construir un entorno más seguro y humano para todos.
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