Comprende las Etapas de la Memoria y Cómo Fortalecerla en la Vejez
Feb 04, 2026

La memoria es una de las capacidades mentales más valiosas en la vida de cualquier persona, especialmente en la etapa adulta mayor. Gracias a ella, podemos registrar y recuperar información de nuestras experiencias cotidianas: desde recuerdos de la infancia hasta detalles recientes, como una conversación familiar o la ubicación de objetos en casa. La memoria, además, es la base de nuestra identidad y nos permite mantener lazos sociales, aprender cosas nuevas y desenvolvernos con independencia.
¿Cómo funciona la memoria? Un vistazo a sus etapas
La memoria no es un proceso único, sino una serie de etapas que trabajan en conjunto para que podamos guardar y recuperar información. Comprender estas fases ayuda a identificar posibles dificultades y a estimular la mente de nuestros seres queridos mayores.
1. Codificación: el primer paso para recordar
Todo comienza cuando recibimos información a través de nuestros sentidos. La codificación es el proceso mediante el cual transformamos esos estímulos (como una imagen, un sonido o una palabra) en una forma que nuestro cerebro puede almacenar. Por ejemplo, al escuchar una canción, nuestro cerebro puede guardar el ritmo (auditivo), la letra (verbal) o la emoción que nos provoca (emocional).
En adultos mayores, la codificación puede verse afectada por distracciones o por la disminución de la atención. Por eso, es recomendable crear ambientes tranquilos y sin excesos de ruido cuando se desea aprender o recordar algo nuevo.
2. Almacenamiento: guardando recuerdos a corto y largo plazo
Una vez que la información es codificada, pasa a la etapa de almacenamiento. Aquí, el cerebro decide si guarda ese dato por unos segundos, minutos o por toda la vida. Existen tres tipos principales de almacenamiento:
- Memoria sensorial: retiene información apenas unos instantes, como cuando vemos una imagen fugazmente.
- Memoria a corto plazo: almacena datos por minutos, como recordar un número telefónico mientras lo marcamos.
- Memoria a largo plazo: aquí se guardan recuerdos significativos, aprendizajes y experiencias que podemos evocar incluso décadas después.
La capacidad de almacenamiento puede variar entre personas y suele disminuir levemente con la edad, aunque no de forma drástica si se mantiene la mente activa y se cuida la salud general.
3. Recuperación: traer los recuerdos al presente
El último paso es la recuperación, es decir, la capacidad de acceder a la información almacenada cuando la necesitamos. Esto puede hacerse de diferentes maneras:
- Recuerdo libre: evocar información sin pistas, como tratar de recordar la lista del súper sin verla.
- Recuerdo con claves: usar una palabra, imagen o situación para activar el recuerdo, por ejemplo, recordar un viaje al ver una foto.
- Recuerdo en serie: recordar datos en un orden específico, como los pasos de una receta.
En la vejez, la recuperación puede ser más lenta, pero con paciencia y estrategias adecuadas, es posible mantenerla en buen estado.
Cambios en la memoria durante la vejez: ¿qué es normal y qué no?
Es común que, con el paso de los años, los adultos mayores experimenten cierta dificultad para recordar hechos recientes o nombres. Esto suele ser parte del envejecimiento natural y no necesariamente indica una enfermedad. Sin embargo, existen señales de alerta que requieren atención médica, como la pérdida de memoria que interfiere con la vida diaria, la confusión frecuente o la dificultad para reconocer a familiares cercanos.
Algunas causas que pueden afectar la memoria en la vejez incluyen:
- Enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer.
- Lesiones o traumatismos en la cabeza.
- Accidentes cerebrovasculares.
- Infecciones graves o falta de oxígeno en el cerebro.
- Problemas emocionales como depresión, ansiedad o estrés intenso.
- Efectos secundarios de medicamentos o tratamientos médicos.
Si notas cambios importantes en la memoria de un adulto mayor, es recomendable consultar a un especialista para descartar problemas de salud y recibir orientación.
Estrategias y ejercicios para fortalecer la memoria en adultos mayores
Mantener la mente activa es fundamental para conservar la memoria en buen estado. Aquí te compartimos ejercicios y hábitos recomendados para personas mayores y sus familias:
Fomentar la lectura diaria
Leer libros, revistas o incluso artículos en línea ayuda a estimular la imaginación, ampliar el vocabulario y mejorar la comprensión. Se sugiere dedicar entre 30 minutos y una hora al día a la lectura, eligiendo temas de interés personal para que la actividad sea placentera.
Juegos y pasatiempos que retan al cerebro
Los pasatiempos no solo entretienen, también ejercitan la mente. Algunas opciones incluyen:
- Crucigramas: fortalecen el lenguaje y la memoria verbal.
- Sopas de letras y juegos de buscar diferencias: mejoran la atención visual.
- Sudokus y acertijos numéricos: estimulan el razonamiento lógico y la memoria de trabajo.
- Jeroglíficos y rompecabezas: ayudan a desarrollar la capacidad de análisis y la memoria espacial.
Realizar estos juegos en grupo puede ser aún más divertido y motivador, además de favorecer la socialización.
Ejercicio de recordar palabras
Un ejercicio sencillo consiste en escribir una lista de 15 a 20 palabras, leerlas durante un minuto y, tras un breve descanso, intentar recordarlas sin mirar la hoja. Este ejercicio puede repetirse varias veces a la semana para evaluar y mejorar la memoria a corto plazo.
Juegos de palabras encadenadas
En familia o con amigos, se puede jugar a decir palabras que comiencen con la sílaba final de la palabra anterior. Por ejemplo: "camino" "noticia" "ciudad" "dado". Este juego estimula la agilidad mental y la memoria verbal.
Consejos prácticos para el día a día
- Mantener rutinas y horarios ayuda a reducir la confusión y favorece la memoria.
- Utilizar agendas, notas o recordatorios visuales puede ser útil para recordar citas y tareas importantes.
- Dormir bien, alimentarse de forma equilibrada y realizar actividad física regular también contribuyen al buen funcionamiento cerebral.
- Evitar el aislamiento social y buscar actividades grupales o familiares que estimulen la conversación y el intercambio de recuerdos.
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
Si la pérdida de memoria es persistente, afecta la autonomía o se acompaña de otros síntomas como desorientación, cambios de humor o dificultad para realizar actividades cotidianas, es importante acudir a un médico especialista en geriatría o neurología. En México, existen instituciones y organizaciones dedicadas al apoyo de adultos mayores y sus familias, donde se pueden encontrar recursos, talleres y orientación profesional.
Checklist para familias: ¿cómo apoyar la memoria de un ser querido mayor?
- ¿Le ayudo a mantener una rutina diaria?
- ¿Fomentamos juntos actividades que desafíen su mente?
- ¿Promuevo la lectura y los juegos de palabras?
- ¿Estoy atento a cambios inusuales en su memoria o comportamiento?
- ¿Consulto con profesionales si noto señales de alarma?
La memoria es un tesoro que merece ser cuidado con paciencia, cariño y estrategias adecuadas. Con apoyo familiar y hábitos saludables, es posible conservarla y disfrutar de una vejez activa y plena.
Resolverlo puede ser más fácil de lo que parece.
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