Cómo Identificar y Manejar los Síntomas de Artritis en Personas Mayores
Feb 04, 2026

La artritis es una de las afecciones más frecuentes entre las personas mayores en México, y puede afectar de manera importante su calidad de vida y autonomía. Se trata de una inflamación en las articulaciones que genera dolor, rigidez y, en ocasiones, dificultad para realizar actividades cotidianas. Comprender sus síntomas y saber cómo actuar puede marcar la diferencia en el bienestar de nuestros seres queridos.
En esta guía, abordamos los principales tipos de artritis, cómo reconocer sus señales, el proceso de diagnóstico y consejos útiles para el cuidado diario. Además, incluimos un checklist para facilitar la detección temprana y el manejo adecuado en casa.
Tipos de artritis más frecuentes en adultos mayores
Existen distintas formas de artritis, cada una con características y causas particulares. Entre las más comunes en la tercera edad destacan:
Osteoartritis: Es la variante más habitual y se relaciona con el desgaste natural de las articulaciones. Suele afectar manos, rodillas, caderas y columna. El cartílago se va deteriorando, lo que provoca fricción entre los huesos y puede llevar a daño permanente.
Artritis reumatoide: Se trata de una enfermedad autoinmune donde el propio sistema inmunológico ataca las articulaciones, generando inflamación y dolor. Además de afectar manos y pies, puede impactar otros órganos.
Artritis infecciosa: En este caso, la inflamación se origina por una infección causada por bacterias, virus u hongos. Puede acompañarse de fiebre y dificultad para mover la articulación afectada.
Gota: Esta forma de artritis ocurre cuando se acumula ácido úrico en las articulaciones, generando episodios de dolor intenso, enrojecimiento e hinchazón, especialmente en los pies.
Artrosis: Similar a la osteoartritis, la artrosis implica un desgaste progresivo del cartílago, lo que ocasiona dolor y limitación de movimiento.
Principales síntomas a vigilar
Los síntomas de la artritis pueden variar según el tipo, pero existen señales comunes que deben alertar a las familias y cuidadores:
- Inflamación o hinchazón en una o varias articulaciones.
- Dolor persistente, tanto al moverse como en reposo.
- Rigidez, especialmente por las mañanas o después de periodos de inactividad.
- Disminución en el rango de movimiento.
- Deformidad visible en los dedos o articulaciones avanzadas.
Estas molestias pueden dificultar tareas simples como abotonar una camisa, usar cubiertos o caminar. Es importante observar si el adulto mayor evita ciertas actividades por dolor o incomodidad.
Nódulos en los dedos: ¿qué significan?
Algunas personas desarrollan bultos en las articulaciones de los dedos, conocidos como nódulos de Heberden (cerca de la punta) y Bouchard (en la parte media). Estos suelen aparecer en casos de artrosis y son más frecuentes en mujeres entre 40 y 70 años. Los nódulos pueden causar torpeza y limitar la movilidad, aunque el dolor suele disminuir con el tiempo. Si notas estos bultos, consulta al médico para una valoración adecuada.
Causas y factores de riesgo
El origen de la artritis puede ser variado: envejecimiento, antecedentes familiares, lesiones previas, infecciones o enfermedades autoinmunes. El sobrepeso, la falta de actividad física y ciertas ocupaciones que exigen movimientos repetitivos también pueden aumentar el riesgo. En el caso de los nódulos en los dedos, la artrosis es la causa principal, aunque traumatismos pueden acelerar su aparición.
Diagnóstico: cuándo acudir al especialista
Ante la sospecha de artritis, es fundamental buscar atención médica. El diagnóstico se basa en la historia clínica, la exploración física y, en ocasiones, estudios complementarios como radiografías, resonancias, ecografías o análisis de sangre. En algunos casos, se analiza el líquido de la articulación para descartar infecciones.
Un diagnóstico temprano permite iniciar tratamientos que alivian el dolor y retrasan el avance de la enfermedad, mejorando la calidad de vida del adulto mayor.
Opciones de tratamiento y manejo
Aunque la artritis no siempre tiene cura, existen diversas estrategias para controlar los síntomas y mantener la funcionalidad:
- Medicamentos: Analgésicos y antiinflamatorios ayudan a reducir el dolor y la inflamación. En artritis reumatoide, pueden indicarse fármacos específicos para controlar la respuesta inmune.
- Terapia física: Ejercicios supervisados fortalecen músculos y mejoran la movilidad.
- Aplicación de calor o frío: Compresas pueden aliviar molestias puntuales.
- Uso de férulas: En casos de deformidad, ayudan a estabilizar la articulación.
- Productos de apoyo: Bastones, andaderas o barandales facilitan la movilidad y previenen caídas.
Cuidados diarios en casa: recomendaciones prácticas
El entorno familiar es clave para el bienestar de las personas con artritis. Algunas acciones sencillas pueden marcar la diferencia:
- Mantener una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras y ácidos grasos omega 3.
- Controlar el peso para reducir la carga sobre las articulaciones.
- Fomentar la actividad física adaptada, evitando el sedentarismo.
- Realizar chequeos médicos periódicos.
- Adaptar el hogar para mayor seguridad: instalar barandales, eliminar obstáculos y asegurar buena iluminación.
- Utilizar utensilios ergonómicos y ropa fácil de poner.
Checklist para detectar y manejar la artritis en casa
- ¿El adulto mayor presenta dolor o rigidez en las articulaciones?
- ¿Hay hinchazón, enrojecimiento o calor en alguna zona?
- ¿Se observan bultos o deformidades en los dedos?
- ¿Ha disminuido su capacidad para realizar actividades cotidianas?
- ¿Se queja de dolor al caminar, subir escaleras o usar las manos?
- ¿Se ha consultado al médico para una valoración?
- ¿Se siguen las indicaciones de tratamiento y ejercicios recomendados?
- ¿El hogar está adaptado para facilitar la movilidad?
Si respondes afirmativamente a varias de estas preguntas, es momento de buscar orientación médica y reforzar los cuidados en casa.
Errores comunes al cuidar a una persona con artritis
- Ignorar los primeros síntomas, pensando que son "normales por la edad".
- Suspender la actividad física por miedo a lastimar.
- Automedicar sin supervisión profesional.
- No adaptar el entorno, aumentando el riesgo de caídas o accidentes.
Cierre: Actúa a tiempo y mejora la calidad de vida
La artritis puede ser desafiante, pero con información, atención médica y cuidados adecuados, es posible mantener la autonomía y el bienestar de las personas mayores. No dudes en consultar a especialistas y apoyarte en recursos comunitarios. Recuerda que el acompañamiento familiar y la prevención son fundamentales para enfrentar esta condición con éxito.
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